No viene el bebéFebruary 15

A veces pasa, resulta que el ansiado embarazo no llega, pasan meses y meses, y a pesar de que te lo tomas con tranquilidad, nada.

Todos te dicen, “que te relajes” “yo tuve una prima que se fue a Acapulco y regresó embarazada” (de algun lanchero?) , las bromas de mal gusto, que tu , que si tu marido , bromas que te incomodan.

Si es el primer embarazo que no llega, que “apliquense”, que necesitan tener mas sexo (ah, que no es cierto eso de la cigüeña? mira…) Si es el segundo, de nuevo “necesitan hacer el amor” O.o “pobrecito tu hij@ que se queda solito y ya ves como son los hijos únicos ” y mas sandeces que debes escuchar .

De la infertilidad no se habla, se supone  que el cuerpo es perfecto, te embarazas, a la primera muchas veces, es mas, muchas veces hasta te embarazas sin desearlo, pero a veces lo deseas, y lo deseas, y no llega. Si no llega, hay que “relajarse”, y no obsesionarse y solito llega -según-.

Yo pasé por ese camino, mi primer embarazo fue rápido, sin problemas, todo tranquilo, pero el segundo, lo perdí a las 10 semanas, mas bien se detuvo a las 10 semanas, en el ultrasonido de las 12 semanas lo vieron sin latido y el tamaño no correspondía, despues tuve una peritonitis, donde ademas perdí un ovario y la trompa de falopio. Recuperarme de esa peritonitis me llevó meses, y me deprimió muchisimo, de eso tengo de recuerdo una cicatriz a lo largo de todo  el abdomen.

Ya recuperada, busqué un embarazo por todos los medios, tome tes, vitaminas, me tomé la temperatura, revisé el moco cervical, de todo… hasta que me hice un procedimiento que se llama histerosalpingografía, donde te meten contraste en el útero para ver el estado interno y te toman rayos X, resulta que el procedimiento me “destapó” la otra trompa que quedaba.

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Cuando el embarazo no es tan fácil…September 9

Hablamos de maternidad, de los cambios que implica tener un bebé, opciones de crianza, mil cosas, pero hay un detalle que casi nunca mencionamos, cuando ese embarazo no llega.

A veces el embarazo que no llega es el primero, y no se dice nada, se mantiene como un secreto, con todo y los “amables” comentarios de propios y extraños “ya se están tardando no?” “en vez de hijos van a tener nietos”… que ocasionan mas angustia a la pareja, y si llegan a comentar que tienen problemas, tampoco reciben un apoyo real, desde recomendación de médicos, menjurjes diversos, o “relajate”, mi prima se fue a Acapulco y regresó ya embarazada… a veces son cosas simples, que se llegan a solucionar solas, pero a veces son situaciones que salen del “relajate”, o del conocimiento de un ginecólogo sin especialidad en reproducción humana y de las buenas intenciones.

En ocasiones el embarazo que no llega es el segundo, ese fue mi caso, mi primer embarazo (de mi hija Frida) fue a la primera y sin complicaciones, tras dos pérdidas de embarazo, la primera de 10 semanas, una peritonitis y otra de 5 semanas, ya estaba yo convencida de que no podía volver a embarazarme, pasé por tomar vitaminas, vitaminar a mi esposo, tomar te (no recuerdo de que), tomarme la temperatura basal, llenar grafiquitas, ver ginecólogos, ver un especialista, que me recomendaba una laparoscopia y si no resultaba, una FIV, consideramos de todo. También consideramos el tema de la adopción, pero realmente los tramites nos echaban para atrás y después de varios incidentes, me vi embarazada de mi niña menor (seria mi cuarto embarazo, pero si se logró) .

En otro post tal vez mencine el miedo con el que se vive un embarazo que se logra con mucho trabajo o tras varias pérdidas, y que nos hace ver todo diferente, si, “el cuerpo es sabio”, y cuando ese cuerpo sabio tiene algun tumor, o situaciones que no permiten un embarazo fácil y normal, cambian muchas cosas, que son muy diferentes cuando se ven (y se opina) de fuera, sin haber jamás pasado por un problema así.

Este camino fue muy solitario, muy desgastante, por que sentia que en ningun lugar me entendían, hablar con alguien que no entendiera el dolor de un aborto, el miedo de otro embarazo, el miedo de perder el embarazo en curso, o que solo te dicen “ya, deja de hablar de eso” “habla de otras cosas, no te obsesiones” “no te debes de sentir así”…

Con todos esos sentimientos, encontré una paǵina hace tiempo, de la Asociación Mexicanan de Infertilidad, precisamente un dia que estaba yo muy deprimida, buscando información sobre miomas (parte del problema que tengo) . Ahí, gracias a su foro y a lo que leí encontré opciones, me decidí a buscar un especialista, ahí senti apoyo durante el duelo del segundo aborto, me decidí a buscar información sobre adopción.

Una pareja menor de 35 años, puede esperar 1 año a buscar ayuda especializada si tienen problemas para embarazarze. (os ea, 1 año buscando el bebé sin usar métodos anticonceptivos)

Una pareja mayor de 35 años, a los 6 meses ya debe de buscar el consejo de un especialista.

No hablo de un ginecólogo o un médico general, sino de un especialista en reproducción, en la pagina de AMI pueden buscar información y ver experiencias de gente que ha tenido el mismo problema. Muchas veces son problemas que con algun tratamiento sencillo se solucionan, pero es preferible tener un diagnostico pronto, y no perder el tiempo.

También hay que revisar nuestro estilo de vida, vivimos en un mundo con muchas toxinas, y haciendo cambios en la dieta, dejando de fumar, haciendo ejercicio, pueden ayudar a mejorar las probabilidades de embarazarse y también ayudan a preparar el cuerpo para el embarazo.

Han tenido problemas para embarazarse?
Conocen a parejas que han pasado o pasan por este problema?

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De abortos y duelos….April 13

Encontré en este blog http://blogs.diariovasco.com/index.php/superandounaborto?cat=1139 una interesante descripción de las etapas de duelo después de una pérdida de embarazo, yo he pasado por dos , y estoy en proceso de mirar dentro (que da mucho miedo), por que es cierto, cuando el dolor se oculta no desaparece, muchas veces regresa mas fuerte….

Fases emocionales del duelo

Shock

Esta etapa puede durar unos minutos o unos días. Es ese momento en el que la conciencia de que lo que está ocurriendo nos cae encima como un jarro de agua fría. El cuerpo se queda bloqueado, quieto, mudo.

Negación

No queremos creer lo que ocurre. Sensación de que la realidad es sueño y de que lo irreal es verdadero. Pensamiento habituales son: “No es posible que esto me esté ocurriendo a mí”, “No puede ser”, “Ahora oiré el despertador y me despertaré en mi cama”…

En esta fase pueden permanecer todas esas personas que nos dicen: “ya tendrás otro”, “hay que vivir”… Es su manera de no revolver su propio pasado y sus propias creencias. Quién sabe si estas personas no pasaron por experiencias similares y en lugar de crecer, negaron y se negaron sus sentimientos de pérdida. Se han convertido en “ciegos” que no ven el dolor ajeno porque un día decidieron no ver el suyo propio.

Negociación

Comenzamos creernos lo que está ocurriendo y comienza una negociación a contra reloj con Dios, con el Universo, con … Si dejo de fumar, si hago reposo, si me porto bien… ¿recuperaré …? Algunas veces, da resultado, y nos dicen que no todo está perdido, que con mucho reposo o esta medicina o lo que sea, nos recuperaremos y tendremos al bebé. Las más de las veces, la Vida no está en nuestras manos.


Ira

La ira sana, la que lleva a defender/se, a buscar responsabilidades más alla de uno mismo y devolverles la parte de responsabilidad que no nos corresponde. Y recuperar la dignidad. Sólo cuando esta etapa esté vivida se podrá pasar a la siguiente.


Tristeza

La tristeza serena. Cuando uno ha expulsado toda la rabia y, por fin, puede llorar. Llorar por quien se ha ido y ya no estará más; llorar por esa parte de uno mismo que también perdemos irremediablemente; llorar por la situación que muere para dar paso a otra tal vez no tan agradable. Llorar por una misma, por el dolor que desgarra, porque el llanto calma y las lágrimas saladas desinfectan y ayudan a sanar la herida; llorar por el dolor de nuestros semejantes, que se asemejan a nosotros más que nunca; Llorar por el Dolor con mayúsculas.


Aceptación

La aceptación supone haber aprendido a soltar cada día la mochila que sin querer nos cargamos. Mochila que lleva el peso de quienes no están y de quienes estando, no lloran a los que no están. Y ése es un peso que nos imposibilita continuar adelante.

Soltar, aflojar, sanar, caminar sin pesos, con la cabeza bien alta y el sol y la brisa acariciándonos las mejillas…

Siempre que haga falta, sin vergüenza, sin pesar por “haber fallado”, por haber caminado hacia atrás, por no sanar más rápido (todo lo rápido que los demás quisieran por lo incómodo que les resulta nuestro llanto hondo y sincero).

Todas estas fases no hay que tomárselas como algo líneal, una ocurre a continuación de la otra. La Vida es una gran Rueda y todo tiene su tiempo. Cuando pasa todas las fases, comienzas otra vez. Nunca es lo mismo, porque ya tienes un conocimiento previo. De hecho, lo que he descrito sería un paso previo a la sanación.

Realmente, la primera vez que pasamos por todo esto no nos enteramos de nada. Normalmente, después de la fase de Negociación solemos entrar en una fase depresiva mezclada con ira. A las mujeres no se nos está socialmente permitido enfadarnos. Aunque se está comenzando a superar este tabú, lo cierto es que tenemos muchas dificultades para expresar nuestro enfado después de generaciones de adoctrinamiento en las que se nos ha dicho que “tenemos que ser buenas chicas”. Como dice Klarissa Pincola Estés, somo lobas domesticadas, pero debajo de la falda y las puntillas, asoma una hermosa cola de Mujer Salvaje.

Así que entramos en un tiempo en el que la ira queda hacia adentro, solapada por la tristeza (más socialmente aceptada, aunque no demasiado). Pero el que no vayamos por ahí soltando tacos y puñetazos, no significa que toda esa violencia no esté. Nos la comemos. La dirigimos hacia nosotras. Es una etapa marcada por el autocastigo (en mayor o menor grado) propiciado por la culpa (creencia irracional). Hasta que no se sea capaz de pasar de la culpa a la responsabilidad por uno mismo, no se pasará a las etapas siguientes: Ira Sana, tristeza Serena, Aceptación…

El duelo es un camino de aprendizaje del que hemos de aprender algo, como un camino de iniciación, una oportunidad que nos da la vida para desperezarnos y recuperar nuestra naturaleza salvaje, nuestra Fuerza, la diosa arquetípica que habita dentro de cada una. Si no aprendemos en la primera vuelta, se nos darán todas las oportunidades que necesitemos, según nuestros tiempos de aprendizaje.

Así, la última fase del duelo será:

Recomenzar la rueda siempre que haga falta.

Es bueno chequearse emocionalmente de vez en cuando y comprobar en qué fase me encuentro, o dicho de otro modo ¿qué estoy sintiendo en estos momentos?

Un duelo sano tarda en superarse (aproximadamente) entre un año o dos. A veces más. El duelo patológico puede prolongarse durante años en el tiempo solapándose con otroa conflictos, sumándose a otros duelos no resueltos.

Cada persona pasa su propio proceso de elaboración del duelo. Hay quien necesita 6 meses solamente. Hay quien se detiene más en una fase o en otra…

Suele ocurrir que, aunque uno ya esté “mejor” según se acerca la fecha de aniversario en que sucedió el hecho traumático, parece que hay una recaída. Vuelven recuerdos, emociones, tristeza, malestar… Es normal. La Vida es un gran círculo que gira y nos vamos encontrando en el tiempo con determinadas experiencias. Pero no somos los mismos. Vamos adelante con nuestra mochila cargada de experiencia y sabiduría. Y herramientas con las que hacer frente a esos reflujos de dolor.

Muy importante:

Para hacer del duelo un momento pleno de nuestra vida: Darse permisos, para llorar, reír, pedir abrazos, dar achuchones, cuidarse, quererse… Darse el tiempo que uno necesita. Para ello es fundamental conocerse y conocer el propio ritmo de sanación.

Mónica Alvarez

Psicóloga, Kinesióloga, Terapeuta de Pareja y Familia


Tomado de:

http://groups.msn.com/Superandounaborto

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