
Ser mamá significa que hay dias que te preguntas que hiciste para merecer estas bellezas que tienes como hijos, y dias que quieres salir corriendo, mas conforma crecen, detallitos de ellos que te ponen los pelos de punta, te molestan, te recuerdan a tu suegra o a tu marido, o a ti misma.
Con mis hijas, mi hija mayor se tarda horas, horas en arreglarse y vestirse, no se cuando sea mayor y se maquille a que hora saldrá, pero tiene un concepto del tiempo muy distinto al mio, y esta en una edad que ya no acepta que yo la ayude. Con la menor, es tan juguetona, pero a veces esa misma inquietud puede llegar a alterarme, la ropa tirada, el cabello en la cara, una mala contestación en un momento que yo estoy cansada, una carita pintada con mi labial favorito, un documento importante con huellas de mermelada, o con dibujitos, que se tiraron el chocolate precisamente cuando estamos corriendo que se hace tarde… Continue reading ‘Disparadores’
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26 May 2010 | 6:28 pm | crianza con apego | 5 comments

Yo tengo una “frase célebre” -cuando te crees que ya te sabes las respuestas con los hijos, estos vienen y te cambian las preguntas- , una forma de no sentirse que ya se sabe todo, al tener una pagina y un foro donde damos consejos y apoyo sobre crianza y lactancia, hay que cuidarse de no sentirse que ya no hay nada nuevo bajo el sol, mas que nada en mi opinión por que se pierde perspectiva, y puede cambiar el motivo original de este proyecto, que es apoyar a madres y padres en la crianza respetuosa de sus hijos y en lactancia.
Mi niña mayor crece, y veo que cada vez se hace mayor, hoy , para acompañar a mi madre a una visita, bajó muy contenta (ya se baña sola, selecciona su ropa y se arregla), perfumada y con brillo en los labios, se ve en el espejo, se acomoda el cabello, me dice que “el brillo rosita se le ve bien” y que ya está lista para que la lleve. De pronto sentí encima todo el peso de sus siete años en mi espalda, como se hizo tan mayor tan pronto?



Ya no soy el todo para ella, soy muy importante, y tengo que fijarme como me expreso de muchas cosas, por que ella me observa, pero también me cuestiona, me reclama, me contradice, y si no cumplo un acuerdo o una promesa, me lo reclama. Además de mi influencia, ya tengo que estar al pendiente del entorno, ya que tiene ya un círculo de amigos, gustos propios, y mil cosas que guiar , y es muy diferente guiar a los 20 meses que a los 7 años, y sinceramente tiemblo al pensar como guiar a los 13, a los 17 años. Un paso a la vez, supongo que encontraré los recursos, y espero estar sembrando una relación de confianza, para de ahi hacer frente a lso retos en un futuro, pero me parece tan lejano ese futuro, como antes me parecia tan lejano lo que ahora vivo. Modestia aparte, con todo y mis fallas y mis agujeros emocionales como ser humano, me gusta lo que he logrado con mi niña, creo que hay algunas bases que le ayudarán en un futuro.
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17 Sep 2009 | 5:24 am | creciemiento, crianza con apego, varios | 1 comment

Con una nena de 6 meses y otra de 6 años, es muy difícil poder ordenar las ideas para escribir muchas cosas que tengo en mente, pero navegando en la red, vi de nuevo un precioso artículo de Nuria Otero que considero importante compartir. Conforme mi pequeña bebé me de mas tiempo, podré publicar en la pagina web y en el blog varios artículos que de moemnto son ideas hiladas en mi cabeza mientras amamanto a esta pequeña de alta demanda.
http://proyectomaterna.es/articulos/maternidad-y-crianza/las-ninas-ya-no-quieren-ser-princesas/
LAS NIÑAS YA NO QUIEREN SER PRINCESAS
Por Nuria Otero Tomera
“Las niñas ya no quieren ser princesas
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra;
pongamos que hablo de Madrid”
J. Sabina
Podríamos hablar también de La Habana, de Nueva York, de Buenos Aires o de La Coruña. Los jóvenes han perdido sus valores, sentenciamos tanto los profesionales como la portera, sin saber muy bien a qué hacemos referencia con dicha expresión, ni tampoco si será cierta. A la vez, sin definir exactamente qué entendemos por valores, aducimos que el problema fundamental es la falta de límites, que hemos creado una generación que ha obtenido todo lo que ha querido sin conocer ni una sola frustración, sin haber aprendido lo que es el respeto y sin haber recibido un “no” a tiempo.
Discrepamos profundamente. Frente a todo lo que los maestros, pedagogos, pediatras y vecindario en general creen y promulgan, opinamos que la actual generación de jóvenes es quizás la más frustrada de la historia, emocionalmente hablando.
Estos adolescentes de los que hablamos han recibido muchos juguetes por Reyes y comuniones, han ido a más clases particulares, de refuerzo y extraescolares que ninguna de las precedentes, han comido bollos, golosinas, pizzas y hamburguesas jamás soñadas por sus padres y mucho menos por sus abuelos.
Pero han sido víctimas de una metodología absolutamente conductista que ha olvidado los efectos a largo plazo en aras de los resultados inmediatamente mensurables.
Son aquellos a los que “hemos enseñado” a tolerar la frustración, son los que lloraron incansables porque les dejábamos en la guardería, son los que “aprendieron” a compartir porque los adultos lo decían, aunque no lo hacían, son los que tuvieron voz en las reuniones familiares, pero carecieron de voto, son los que tuvieron música y libros y juguetes educativos pero nadie que jugara con ellos, son los de la “tele”, la “play” y el “móvil”, trastos que aprendieron a usar por sí mismos y que nadie se preocupó en compartir o enseñar o explicar, son los de las “asignaturas transversales” que todos, hasta los profesores, consideran “marías”; en fin, son los que recibieron, al nacer, un maravilloso libro de instrucciones sobre cómo comportarse, pero los que menos han visto a sus padres y a sus abuelos, los que menos han jugado a la pelota en la calle, los que no han dormido con la abuela, ni con los hermanos, los que tuvieron lactancia pautada cada tres horas para que no se “malcriaran”, los que comieron verduras cada jueves porque tocaba (aunque mamá comiese macarrones porque el brócoli no le gusta), los que se durmieron llorando sin consuelo porque nacieron tomándonos el pelo, los que fueron a la escuela a edad más temprana, y a la guardería para socializarse.
Eso es lo que ocurre, que nuestros hijos están mal criados, no malcriados.
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Tags: crecimiento, crianza con apego, mamá, niños
25 Jul 2008 | 7:14 am | crianza, crianza con apego, niños | No comments