Cuando pierdes la paciencia





Hablar de cuando nuestros hijos nos desesperan es dificil, por que se supone que siempre debemos de reaccionar con paciencia y de forma empática con ellos.

En la vida real es muy difícil lograrlo por la cantidad de situaciones que nos superan, nos desesperan, no tenemos ayuda y apoyo suficiente y llega un dia que perdemos la paciencia.

Y es tan complicado por que si  compartimos que nos desesperamos o perdimos la paciencia en algún grupo de crianza podemos encontrarnos con alguna madre/unicornio/hada/ecológica que jamás en su vida se ha desesperado o se ha sentido desbordada y terminemos sintiéndonos peor por haber llegado a esta situación y sin recursos para enfrentarla.

Una cosa es cierta en la maternidad, y yo se lo he dicho a varias mamás poco en broma, un poco en serio, los niños se mueven mucho, rompen cosas, absorben mucho tiempo, cuestan dinero, ensucian cosas, y además de eso se encuentra la mochila de crianza que cargamos con nuestra propia experiencia de niñez, las reglas que tenemos interiorizadas y cómo reaccionaban nuestros padres (usalmente con una nalgada o manazo) y que se contraponen con nuestra intencion de criar en el respeto y sin violencia.

Todas nos hemos desesperado, todas hemos tenido días que ya no tenemos de donde sacar paciencia por que los niños hicieron alguna travesura tremenda, o el cansancio y las exigencias de tiempo y maternaje nos superaron por que no tenemos suficiente apoyo y contencion de nuestra familia o pareja o diversas situaciones que pueden presentarse, así que te doy aquí algunos tips para esos días negros que parece que no hay solución.

  • Un mal día no te hace la peor madre del mundo

Un día malo todas tenemos, en el trabajo, en la vida, en nuestra relaciñon de pareja, así que también con nuestros hijos podemos tener días que todo vaya de mal en peor y que haya desastre tras desastre, tranquila, también esto va a pasar.

  • Es normal perder la paciencia

No estoy diciendo que se justifique el maltrato físico o emocional con nuestros niños, pero es imposible no perder la paciencia con nuestros hijos, ¿por que? por que ellos nos importan mucho, así que cada cosa que hagan, aún cosas mínimas nos importa y nos afecta, además de que su comportamiento lo tomamos como muestra del buen o mal “trabajo” que hacemos como padres, así que la presión es mucha y en ocasiones llega a desbordarse.

  • Baja tus expectativas

Es muy difícil que tu casa esté impecable con un bebé de meses y un nene de 3 años, también un niño pequeño generalmente dejará caer comida, o derramará el contenido del vaso a veces por mas cuidadoso que trate de ser, y llevará varios años que comprendan que hay que levantar los juguetes , y después de que ya no haya juguetes por la casa encontrarás cosméticos, o cepillos, o libros o chamarras mal puestas, la maternidad es un proceso que nunca termina.

  • Todo lleva tiempo

Efectivamente un niño pequeño no levantará los juguetes o comerá sin tirar comida en la mesa, pero en unos años te aseguro que comerá mejor, y levantará su plato, y mas adelante hasta te ayudará a lavar trastes y hará muchas cosas por si mismo, a su tiempo.

  • Aire y distancia 

Estar encerrados en un mini departamento es muy estresante para niños pequeños, y para sus mamás, si no tienes familia cerca, procura incluir en tu rutina pequeñas salidas, para caminar un poco, tomar un poco de aire y despejar un poco el ambiente, no te quedes encerrada por que tu estress se disparará, y un niño aburrido puede hacer cualquier travesura.

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Y lo mas importante, acepta y pide ayuda. Muchas veces por tratar de demostrar que “podemos con todo” no aceptamos ayuda, por que “no lo hacen como yo” o ni siquiera la pedimos hasta el momento que explotamos.

No te exijas mas de lo que puedes, por eso te desesperas, por que estas al límite y en lugar de disfrutar a tus hijos los sufres, a veces hasta es conveniente “llevartela leve”, si no te dio teimpo ni de ir al mercado, pues comeremos sandwiches, si no quieren sentarse en la silla, no pasa nada si comemmos en el sofá o en el piso, o van comiendo poco a poco mientras van de un lado a otro de la casa, ya comerán sentados, es una etapa, crecen cuando menos te lo imaginas.

Author: Leticia Jiménez

Bloguera y emprendedora, mamá de 2, autora de "Berrinches y rabietas para mamás imperfectas" "De esto no se habla, testimonios de violencia obstétrica" y "Mamá y papá también son pareja" disponibles en Amazon.

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