El poder del discurso materno

Mujer saliendo del psicoanalista, Remedios Varo 1960

Son las notas y pensamientos que estoy tratando de ordenar despues de asistir este sábado 11 de noviembre a la jornada intensiva Introducción a la metodología de la construcción de la biografía humana con Laura Gutman.

Es complicado, por que son tantas ideas, se pueden interpretar de tantas formas diferentes, y nos hacen “click” de diversas formas, ya que cada una tenemos una historia diferente y preocupaciones diferentes.

Primero les comento, Laura Gutman es una mujer muy pequeña y delgada, de aspecto frágil a mi parecer, pero que la lees o la escuchas y te puede dar unos ladrillazos mentales que creo hay que estar preparado para leerla, y después de haber leído algo sobre ella, la escuchas en vivo e igual mete el dedo en la llaga, en esas pequeñas cosas que no comentamos con nadie pero nos molestan (es mas, hay gente que realmente se molesta con sus teorías), nos mueven, es nuestra sombra. Sus libros no son fáciles, no son un manual, no son “10 faciles pasos para... ” te remueven muchas cosas que no queremos ver, o que hacemos como que no vemos, pero que ahí siguen.

Esta vez nos habló de lo que es la Biografía humana, que la terapia que ellos manejan en su centro.

Tengo varias notas de lo que iba pescando o me llamó la atención, de nuevo aclaro  son mis interpretaciones y que me hizo click a mi, estoy segura que cada asistente saco otras conclusiones.

Habló de grupos virtuales, de internet, etc.. y nos dice, “si, hace falta tribu ¿soy capaz de construir una tribu alrededor mio?” podemos construir o mantener los puentes con gente que nos pueda apoyar o hacer compañia? y que a veces nos quejamos de que no están de acuerdo con nosotros y que estamos muy solas,

La obsesión crea enemigos hablando de esa fase que creo todas pasamos de querer “convertir” a todos los que no comparten nuestra forma de ver la crianza, o que es solo nuestro único tema, o que “si no lo haces como yo, es que no eres una buena madre” y bueno, la gente si no esta abierta, aunque prediquemos y estemos convencidas, a cada quien le llega su momento, pero no llegara si perseguimos a la gente tratando de catequizarla. Y de que a veces sus peores enemigas son sus mayores fanáticas, por que hacen que los demás no quieran saber de ella por tanta insistencia o por el discurso con el que  la presentan . (o presentamos, a saber 😉 )

También hablá de quien se ampara en “Laura, que piensas del colecho” y de ahí “Laura Gutman dice que... ” y es otra bandera, para pelear batallas que nosotras mismas generamos. Igual, al buscar “enemigos” en las mamás que no amamantan, o que no hacen escuela en casa, o que trabajan, o que no trabajan, o que no hacen X o Y o Z, “ah que equivocadas estan ellas, pero YO, yo estoy bien“.

Y bueno, que es maternidad?

Maternidad es CUIDAR y DAR LO QUE SE NECESITA (cobijo, pecho, amor, tiempo, espacio) . Que mi hijo sea lo que EL VINO A SER  y no LO QUE YO QUIERO.

Para maternar, se necesita mucho altruismo, dar todo sin recibir nada a cambio, ¿pero como dar todo si uno esta tan vacío?, y por eso, por nuestros propios vacíos se nos hace tan cuesta arriba y ese bebé nos parece tan irracionalmente demandante.

Otras veces habla de como usamos a los niños para enorgullecernos de ellos, y que ME hagan sentir bien. (por sus calificaciones, por su comportamiento, por sus logros, por lo que sea)

Los hijos no nos deben servir a nosotros, nosotros debemos servirlos (de nuevo, altruismo, ¿pero como desde nuestros vacios?)

Esperar reconocimiento y amor de los hijos es toxico para ellos, no podemos, ni debemos nutrirnos de ellos.

Los recuerdos dolorosos siguen escondidos desde nuestra niñez, y nos duelen, y las madres somos las mayores depredadoras de nuestros hijos.

La estructura síquica se organiza en casa,

No es el otro, yo lo he organizado asi“, una frase que me llamó mucho la atención, por que no es “mi esposo es” “mi mamá es“los demás son” sino que reconozcamos nuestra propia responsabilidad en lo que nos pasa, al tener la responsabilidad tenemos el poder de cambiar lo que no nos gusta.

SI no tuvimos el amparo de mamá, buscamos ese amparo en otro lugar, llámese trabajo, alcohol, comida, cigarro, etc,etc. eso es “sustancia materna” y ahí nos refugiamos, por que no lo tuvimos en la infancia.

Habla de que nuestro discurso “yo soy, fulana de tal y soy muy trabajadora y buena personas, y ...” es nuestro YO ENGAÑADO, es discurso materno, es lo que se ve, lo que mamá o la familia nombró y nos pusimos el disfraz y lo cumplimos.

Lo que decimos es lo que mamá nombró, lo que no recuerdo, es por que mi mamá no lo dijo, pero pasó, pero al no mencionarlo, aunque haya pasado, yo no se como integrarlo o que hacer con ese recuerdo.

Habla de la gente “perpetuamente abusada“, todos tenemos cerca a alguien que “pobrecita, es que le pasan tantas cosas“… es difícil salir del abuso por los beneficios que da. (reconocimiento “pobrecilla, tan buena que es, y con se hombre”, ayuda de los demás que nos quieren “salvar“, que no te exijan mucho también “la pobre ya tiene tantos problemas“)

“buenas, yo soy la despreciada”  “buenas, yo soy el despreciador”

Habla del proceso de armar la biografía humana, que en esa jornada iba a ser un esbozo, asomarse mínimamente, por que es un proceso que lleva 3 años de selección, que no íbamos a salir haciendo biografía humana y que es un proceso que requiere de un acompañamiento de alguien muy preparado.

Al discutir con alguien (esposo, etc.) reflejamos de lo que nos quejamos.

Desde nuestro personaje emitimos opiniones.  Ese personaje nos beneficia aunque a simple vista no lo parezca, muchas veces mientras sigamos instalados en nuestro personaje no vamos a tener ninguna responsabilidad.

Desde nuestra zona cómoda y nuestro personaje, simplemente podemos decir que no podemos salvar al otro.  y de algún modo organizamos y alimentamos el circuito.

El personaje actúa en automático, lo traemos inmerso desde que tenemos uso de razón.

Y para salvarme depredo a los demás.

A los niños hay que nombrarles lo que les pasa… por ejemplo, el niño llora mucho, por algo… y llegamos “ay Carlitos, eres un chillón, de todo lloras, como das lata, no me dejas hacer nada…” ahí ya estamos poniendo un personaje (es muy difícil no ponerlos, por que lo hacemos en automático)

Pero podemos hacerle preguntas “que tienes? tienes sueño? ya estas cansado? ” le ponemos nombre a lo que el niño siente, y puede pensar “tengo hambre y lloro por eso” y no “soy un chilón y una molestia” y que él mismo , obvio ya mayor podría preguntarse y nombrar lo que le pasa y no actuar respecto a etiquetas o personajes.

Podría abundar mucho mas sobre todos los temas pero simplemente en este libro y en otros mas, Laura nos hace mirar la sombra que tenemos, la carencia, lo que nos faltó, no nos dice que somos fabulosas y que la maternidad es hermosa y llena de querubines y aroma de bebé y paseos soleados  (que si es una experiencia increíble) , por que finalmente llega un dia que estamos con un bebé que no sabemos que quiere, o que llora demasiado, o que demanda tiempo que “no tenemos”, o que no sabíamos que ser mamá era así, o que “no nos deja hacer nada”, o mil cosas… ser madre nos enfrenta a una persona necesitada absolutamente de todo, física y emocionalmente, y puede hacernos sentir que ese bebé nos exige o absorbe demasiado, y empezamos a poner “limites”… “por que el necesita su espacio y yo el mio”..  simplemente por que no sabemos que hacer con un pequeño necesitado y nuestro enorme agujero interior, y no podemos llenarlo desde nuestro vació, y por eso en mi opinión es importante para crecer enfrentarnos a ese vacio, por que al saber que nos falta y con que lo llenamos, podemos ser mas realistas sobre el ser mamá y lo que realmente podemos ofrecer a nuestros hijos.

Puedes conseguir los libros de Laura Gutman  conmigo aquí 

Autor: Leticia Jiménez

Bloguera y emprendedora, mamá de 2, autora de "Berrinches y rabietas para mamás imperfectas" "De esto no se habla, testimonios de violencia obstétrica" y "Mamá y papá también son pareja" disponibles en Amazon.

3 opiniones en “El poder del discurso materno”

  1. Que bonito, en realidad me gusta mucho tu post porque tenia tantas ganas de ir pero me fue imposible. Así me he dado una idea de como estuvo, mi imaginación empieza a trabajar y siento por un momento que las acompañé.
    Me encanta el tema de las tribus, crecí con mis primos en una familia numerosa pero todos tenemos ideales muy diferentes y siento que me quede sola, mi tribu es 2.0 y son feliz por haberla encontrado. creo que lo mejor de todo es apoyarnos, darnos ánimos y ayudarnos en lo que podamos porque si no nos convertimos en caníbales que en lugar de dar la mano damos la mordida.
    Gracias Lety por este post. Un beso desde regiolandia.

  2. Convence, ya todo está dicho, aquí, en las madres, padres, tengo 44 años y soy abuela, la maternidad, hace ya mucho se dijo, la leche, suben artículos de más de diez años¿piensan que son por las mismas longueras que salen del armario?, no es censura, pero están peor que las masculinas feministas, cuantas guerras, de tetas perfectas con pezones en punta, esto no es realidad, las madres salimos a trabajar y amamantamos, se crean guerras frías con las mujeres que no pueden, hay muchas, pienso, que todas deben reflexionar, nos quieren vender una historia de jardín de infancia, pues las perfecciones que nos ilustran en los blogs, y las redes sociales, es una bitácora de una comerciante, mujeres seduciendo a mujeres, estos tips psicológicos señalan hacia ellas definiendo, como son sus sobras, está muy bien todo lo que expone esta especialista, que sin descubrir nada nuevo establece la verdad de la guerra de mercado, de las super tetas hinchadas de leche, que describen la momería de como se les derrama por los pezones….espantoso con las pobres mujeres que no pueden dar de mamar, que posiblemente su psique esté mejor amueblada que todas estas que por tener seguidoras, exhiben a tetas a todo meter…

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