Criando hijos intensos
Mi segunda hija fue la prueba de que «cuando cree que tienes las respuestas, los hijos te cambian las preguntas». Mi hija mayor me «malacostumbró«, era una nena de libro, que nunca me dió una mala noche, de carácter relajado y risueño. Mi segunda hija llegó en un embarazo sorpresa, que mi doctora de cabecera confundió…
