|

Filtrar es un acto de cuidado

El hecho de que exista toda la información, redes, gadgets, etcétera, no significa que todo deba estar disponible para nuestros hijos ni que necesiten consumirlo todo ahora mismo. Hay que aprender a filtrar.
Y esa tarea nos corresponde a madres y padres.

Ya soy mamá de cierta edad; una de mis hijas ya es adulta. Y sí: cuando eran pequeñas filtré todo lo que consideré que no era adecuado o necesario que vieran. Y lo recomiendo.

Claro que me dijeron exagerada, sobreprotectora y mil cosas más.

Mis hijas pasaron su primera infancia durante el sexenio de Felipe Calderón, con todo lo que implicó esa época. De hecho, en esos años escribí un post titulado “Veo gente muerta”
https://criandocreando.com/veo-gente-muerta/
porque fue cuando inició una tendencia en los medios de mostrar imágenes explícitas: fotos de asesinatos, close-ups del rostro de cadáveres de narcotraficantes, y noticieros que se volvieron una fuente constante de terror.

Cuando nacieron, en ese sentido lo tuve más sencillo: los celulares no eran tan comunes y no tuvieron acceso a ellos sino hasta que fueron mayores.

Pero ahora todo ha cambiado.

Los niños pequeños no pueden procesar todo lo que ven en los medios. Si a veces a nosotros mismos nos abruma todo lo que parece estar pasando al mismo tiempo, imagina a un niño.
Incluso los adultos, con criterio y recursos emocionales, nos saturamos con la cantidad de información y estímulos que circulan en la red. Los niños no tienen aún las herramientas para interpretar lo que ven ni para manejarlo emocionalmente si nadie los guía.

Hoy nos enteramos en tiempo real de lo que ocurre en cualquier rincón del mundo. Los noticieros lo repiten 24/7 con música estridente; en internet y redes sociales circula todo tipo de contenido, y el algoritmo puede llevarnos a cualquier lugar con un solo clic.

Además, ahora es posible generar fotos y videos que parecen completamente reales, pero que tergiversan historias o muestran a personas —famosas o no— diciendo o haciendo cosas falsas.

Nuestra responsabilidad como adultos es mantener a salvo a nuestros hijos, física y mentalmente.
Eso implica filtrar y supervisar lo que ven y consumen.

También estar atentos a lo que reciben de sus pares: en la escuela o en otros espacios, sobre todo cuando ya son mayores, comparten información con otros niños que pueden tener distintos niveles de supervisión en casa.

Hoy existe cada vez más información sobre los efectos del uso excesivo de pantallas: problemas de atención, aumento del estrés, impacto en el desarrollo cerebral. A eso se suma la exposición a información no adecuada para su edad, noticias falsas o discursos que fomentan racismo y otras actitudes dañinas.

El mundo está cambiando cada vez más rápido. Hay tecnologías que no imaginábamos hace unos años, y vamos a tener que educarnos también como adultos para poder guiar a nuestras hijas e hijos.
La tecnología puede ser una herramienta valiosa, pero no puede sustituir nuestra presencia ni nuestro criterio.

Filtrar no es negar la realidad ni criar en una burbuja. Es acompañar.
Es decidir cuándo, cómo y con qué palabras nuestros hijos entran en contacto con un mundo que hoy es mucho más ruidoso, violento y confuso que el que nosotros conocimos de niños.

Nuestros hijos no necesitan saberlo todo ahora, ni verlo todo, ni entenderlo solos.
Necesitan adultos presentes que les ayuden a poner contexto, a hacer preguntas y a distinguir lo real de lo manipulado, lo informativo de lo sensacionalista.

La tecnología llegó para quedarse, pero la crianza no se puede delegar a un algoritmo.
Nuestro papel sigue siendo insustituible: proteger mientras no pueden, acompañar mientras aprenden y soltar poco a poco cuando ya tienen herramientas.

Filtrar hoy es un acto de cuidado.
Y estar al pendiente no es exagerar: es ejercer la responsabilidad que sí nos toca.

Publicaciones Similares

  • Ausente por cirugía

    Estos días han sido muy complicados, tenia tiempo yendo a consulta esperando una cirugía que ya no podía posponerse. Básicamente primero fue un sinvivir de citas, análisis y mas análisis, hasta que el martes pasado por fin me dieron luz verde para la cirugía y que fuera a que me dieran fecha. Ese mismo día…

  • Expectativas

    Como mamá recién integrada a esto del Homeschool tengo muchas dudas, hay dias que fluyen, veo «resultados» y siento que la cosa avanza, y dias que ni para atras ni para adelante, o dias que se van en mil y una cosa y no «estudiamos» «en forma». Hoy consulté a una querida amiga que ya…

  • La Escuela

    Lo pusieron en un foro que frecuento, me dio mucha tristeza. Érase una vez un niño muy despierto que tenía muuuuchas ganas de empezar a ir a la escuela. Era un niño soñador, por cada rincón iba descubriendo sus sensaciones más profundas. Y, por fin, llegó el gran día. Entró en su clase, saludó a…

  • Niños y Rabietas

    [sg_popup id=»1″ event=»onload»][/sg_popup] El otro dia en facebook (si, me gusta mucho facebook, mea culpa ) en la pagina oficial del canal once de México me encontre este fascinante razonamiento sobre niños y rabietas:   Los niños entre 2 y 4 años, aproximadamente, son marcadamente egocentristas, se sienten dueños del mundo y creen que todos…

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.